Salí de la Depresión
Poné el enojo bajo control
Sobreponete al fracaso
Salí de los problemas económicos
Enfrentá la enfermedad
Superá tus problemas emocionales
Paz para tus relaciones familiares
Ganale la batalla a la soledad
Poné el miedo bajo tus pies
Superá la pérdida de un ser querido
No más codependencia obsesiva
  Pag. 1 de 2 >>

¿Te sentís aturdido?¿Te parece que no podés disfrutar de la vida? ¿Te diagnosticaron depresión clínica? ¿Tus amigos te evitan por causa de tu depresión?

Cuando le das a Cristo el lugar de Señor en tu vida ya no hay razón para que estés deprimido. Él vino para darte vida en abundancia. Debemos reconocer que la naturaleza humana es una naturaleza pecaminosa. No hay nada que sea bueno por sí mismo, excepto Dios. Es probable que muchas veces te entristezcas cuando veas tus fallas y tus decepciones. Sin embargo no hay razón para deprimirse. Generalmente la depresión se debe a nuestra propia naturaleza y a que separamos nuestra vista de la maravillosa obra que Jesús ha hecho en nosotros. No importa cuán mala parezca la situación, podés tener la seguridad de que ya fuiste comprado y el precio pagado por tu vida fue la sangre de Jesucristo. Seguramente cometerás errores y algunas veces harás daño a otros, o inclusive a vos mismo; sin embargo la repuesta no está en sentir pena sino en arrepentirte de tus pecados y permitirle a Jesús ser la fuente de tu alegría. "Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío" (Salmo 42:11).

En ocasiones puede ocurrir que la depresión esté ligada a un problema físico. Si este es el caso un tratamiento médico puede ayudar. Pero, aún en este caso, un corazón contento es tan bueno como la medicina y quien puede proporcionarlo es Jesucristo. El salmista dice: "Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca".

Tres pasos Bíblicos para vencer la depresión
1- Recordá las cosas lindas que Dios te ha permitido vivir en el pasado (Ver Salmo 77:7-12)
2- Concentrá tu mente solamente en lo bueno y verdadero (Ver Filipenses 4-8)
3- Descubrí los planes de Dios para tu vida en el futuro. (Ver Filipenses 3:12-14)

La Iglesia y Fundación Desarrollo Familiar te ofrece un equipo interdisciplinario de profesionales y pastores dispuestos a ayudarte, brindarte aliento y dirección basándose en los infalibles principios de la Palabra de Dios. Te invitamos a que nos comentes tu situación personal para que podamos incluirte en nuestra cadena de oración.