Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis (Isaías 62:6)
Velar y orar
Pareciera ser un llamado para exclusivos, pero no es así: Jesús cuando habló de velar y orar en Mateo 13:35-37 exhortó diciendo "Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad". Por lo tanto Dios te llama a velar, a mantenerte despierto espiritualmente.
El enemigo de los vigilantes: el sueño
El pero enemigo de los vigilantes es el sueño. El apóstol Pablo asocia el adormecimiento a un estado poco deseable de cualquier seguidor de Jesucristo: Efesios 5:14 dice "Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo". Si estás dormido, estás como muerto a los ojos de Dios, pero alegrate, hay mandamiento a despertar para que la luz de Cristo te alumbre. En el reino de Dios los vivos velan los muertos duermen.
El estado de los vigilantes
No solo basta con velar y orar, lo que se espera de un vigilante es que esté sobrio. 1ra Pedro 5:8 dice "Sed sobrios, y velad". De que sirve un vigilante borracho del vino de una vida licenciosa y apartada de la santidad. Dormirá o traerá las alucinaciones de su estado alcoholizado. La sobriedad es el estado deseado por Dios para sus vigilantes. Los guardianes de su obra, esto demanda santidad, dedicación a orar no por nuestros interéses, sino por los interéses de Dios.
Vigilante a los muros
Un vigilante es un varón o una mujer que desde el anonimato milita cubriendo a los pastores de su iglesia, abriendo los cielos, moviendo ángeles de Dios mediante el clamor, ruego y súplica en el Espíritu en todo tiempo. Los vigilantes disciernen en el mundo espiritual aquellas cosas que otros no ven, se anticipan a los tiempos, combaten contra eventos que quizás nunca se materialicen en el plano natural, porque fueron atados en el mundo espiritual. La iglesia necesita de los vigilantes, salí de tu sueño, viví para Cristo, subite a los muros del pueblo donde Dios te ha implantado y mirá al horizonte desde el atalaya.
Jesús dijo en Lucas 12:37-38:"Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles. Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos"
Si Jesús viniera en este instante, ¿cómo te hallaría? ¿Dormido o Velando?