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Todo comienza con Dios
A menos que se de por hecho la existencia de Dios, la búsqueda del propósito de vivir no tiene sentido. (Bertrand Russell, ateo)

No se trata de vos

El propósito de tu vida excede en mucho a tus propios logros, a tu tranquilidad e incluso a tu felicidad. Es mucho más grande que tu familia, tu carrera aún tus sueños y anhelos más vehementes. Si deseás saber por que naciste, tenés que empezar con Dios. Naciste por su voluntad y para su propósito.
La búsqueda del propósito de vivir ha intrigado a la gente por miles de años. Eso ocurre porque solemos empezar por el punto de partida errado: nosotros mismos nos hacemos preguntas egoístas como: ¿Qué quiero ser? ¿Qué debo hacer con mi vida?, ¿Cuáles son mis metas? Enfocarnos en nosotros mismos nunca podrá revelarnos el propósito de nuestra vida, la Biblia dice acerca de Dios que: “En su mano está la vida de todo ser viviente” Job 12:10

Existen muchos libros que ofrecen diferentes maneras de descubrir el propósito de la vida. La mayoría se pueden clasificar como libros de “autoayuda”, porque abordan el tema desde una perspectiva egoísta. “Pensá en tus sueños; definí tus valores; trazate metas; averiguá tus fortalezas, apuntá a la cima... nunca te des por vencido”, etc.

Muchas veces estas recomendaciones llevan al éxito. Por lo general podés alcanzar una meta si ponés todo tu empeño. ¡Pero tener éxito y cumplir el propósito de tu vida son dos temas muy distintos! ¡Podrías alcanzar todas tus metas y ser un triunfador de acuerdo con los estándares de la sociedad, y aún así ¡no experimentar paz en el corazón! A lo que debemos llegar es ser aquello para lo cual Dios nos creó.

¿Cómo descubrir, entonces, nuestro propósito en la vida? Hay solo dos opciones. La primera es especular. Hacer conjeturas, teorizar. Durante miles de años, grandes filósofos han especulado y discutido acerca del sentido de la vida sin dar respuesta satisfactoria al alma. Afortunadamente hay una alternativa a la especulación y se llama “revelación”. Podemos considerar lo que Dios reveló en su palabra con respecto a la vida. La manera mas fácil de entender el propósito de un invento es preguntándole al inventor. Lo mismo ocurre cuando quieres saber la razón de tu vida: pregúntale a Dios. Él reveló en la Biblia su propósito para nuestra vida.

La Biblia afirma “Es en Cristo que sabemos quiénes somos y para qué vivimos. Mucho antes de que oyéramos de Cristo, él nos vio y nos diseñó para una vida gloriosa, parte de su propósito general en el que trabaja en todo y para todos.” Efesios 1:11

Este versículo muestra tres cosas:

1- Encontrás tu propósito e identidad al tener una relación con Jesucristo.

2- Dios pensó en vos mucho antes que vos en Él. Lo que pensó para vos precede al momento en que fuiste concebido. ¡Y lo hizo sin tu participación! Podés elegir tu carrera, tu cónyuge, tus pasatiempos y muchos otros componentes de tu vida, pero no te toca elegir tu propio designio.

3- El propósito de tu vida es parte de un designio cósmico mucho mas vasto, uno que Dios planeó para la eternidad.

Quizás sentiste confusión en cuanto a tu propósito en la vida. Si esstá dispuesto a relacionarte con Jesús podemos felicitarte, porque estás a punto de entrar en la luz.

Extraído del libro una Vida con Propósito del pastor Rick Warren.